lunes, 30 de abril de 2012

In the pines, in the pines...: Uno de los leit motivs de Picnic en la carretera

también conocida como "Black Girl" o "Where Did You Sleep Last Night" es una canción popular estadounidense de folk que data aproximadamente de los años 1870, y se cree que es del sur de los Apalaches. La identidad del autor de la canción es desconocida, pero ésta ha sido interpretada y ha fascinado a un número significativo de artistas de muy distintos géneros. Tradicionalmente ha sido mayoritariamente asociada con el músico de folk americano Lead belly. Pero fue hecha popular por el músico americano de bluegrass Bill Monroe. También la versionaron cantantes de la talla de Bod Dylan, pero todos reconocen la versión grunge de Nirvana como la definitiva que se inspira en Lead Belly. In the Pines es una de las mejores canciones de Nirvana. (Parcialmente de Wikipedia)

Versión de Lead Belly



Versión de Bob Dylan
 

Versión de Nirvana
 

viernes, 20 de enero de 2012

lunes, 28 de marzo de 2011

Fragmento de la novela PICNIC EN LA CARRETERA

Oh, Susana, cógelo, por favor, cógelo, baby, por mí, aunque llores. Lo dejó sonar y sonar. Marcó el único número de móvil que conocía una y otra vez. Fuera empezaba a oscurecer. Se sentiría ya huérfano sin ese número de móvil. Cógelo, baby. En la autovía los dos sentidos empezaban a circular con normalidad. Luces desenfocadas hacia un lado, hacia otro, borrosas como pensamientos que nacían, te iluminaban un instante por dentro y luego nunca llegaban a concretarse. Ya había estado allí, tenía el número de móvil sin el que ya estaría perdido en el mundo y sentía que una vez había sido inalcanzable, montados en el amor, tú y yo, tan inalcanzables como la tortuga de Zenón montada en el tiempo. Pero no lo cogías. Si no lo cogías nunca sabría quién había del otro lado, si había algo que decir todavía, si había a quién decírselo, si lo diría. 
SÓLO AL RENEGAR SOY FIEL, leyó rallado en los cristales y un poco más abajo EL AMOR DURA LO QUE DURA DURA. El tono de llamada insistía, resonaba en su oído con fuerza como si estuviera vivo. Sus ojos leyeron las dos frases otra vez. Cógelo, baby. Impaciente, apoyó el antebrazo en el cristal, luego la frente en el brazo. Se quedó así, muy quieto, oyendo los tonos de llamada, mirando afuera. Vamos, vamos, baby, se dijo impaciente sintiendo que le subía la fiebre a la mirada y entonces se dio cuenta de lo ridículo que era ese momento, podía tratarse del número de Telepizza o de su oficina o de cualquiera de los número que habría leído involuntariamente mientras caminaba bajo el sol. ¿Tendría un trabajo? ¿Le gustaría la pizza? Sus ojos buscaron instintivamente más abajo algo a lo que aferrarse, quisieron leer aquellas frases, pero ya no pudo leer la primera, un borrón de sangre la cubría completamente, el mismo que ya bajaba en reguero como lenta lluvia hacia la segunda para borrarla también. Lentos regueros de sangre gruesa borradores.
Asustado, soltó el auricular azul que quedó descolgado, balanceándose brillantemente sangriento. Se miró las manos palpitantes, la carne fría y sudada, un pulpejo, como de otro. Estaban cubiertas de la misma sangre brillante, casi negra. En los cristales se reflejaba su rostro, automáticamente recordó quién era. ... my girl, my girl, don't lie to me / tell me where did you sleep last night / In the pines, in the pines/ where the sun don't ever shine/ I would shiver the whole night through/ My girl, my girl, where will you go / I'm going where the cold wind blows...

sábado, 19 de marzo de 2011

ESCRITURA IX: Sentido

Como dijo Antonioni a proposito de hacer largometrajes: Hay un momento en medio de la creacion que todo pierde  el sentido, estoy en ese momento.La sensacion es nueva.

martes, 25 de enero de 2011

Vagabundos del Dharma - JACK KEROUAC

sábado, noviembre 18, 2006

Los Vagabundos del Dharma, Jack Kerouac



"Y me prometí que iniciaría una nueva vida.
Vagabundearé con una mochila,
seguiré el camino puro.
Jack Kerouac



Los Vagabundos del Dharma es la biblia metafísica de los hippies. Es el punto de partida de una nueva forma de vivir, más cercana a la naturaleza, que concibe la vida como un viaje impredecible que enajena la cómoda seguridad burguesa que tan pocas respuestas otorgaba a los jóvenes de la patria del consumo. Kerouac y sus amigos son pre hippies, son quienes produjeron el renacimiento de San Francisco. En este libro se lee como vivían los beatnicks, entre fiestas interminables en las que hacían lecturas de poesía, improvisadas como el jazz, en las que se embriagaban con vino y algo de marihuana, y se desnudaban para bailar en rondas alrededor de fogatas. Pero no todo era fiesta, los pre hippies eran más arriesgados que los hippies. Kerouac, como un monje errante del extremo oriente, casi un mendigo, busca la vida como si fuese un puente, sin construir una casa sobre ella.

Mucho antes que los Beatles visitaran al Maharishi, mucho antes que Osho visitara California, Kerouac, impulsado por su amigo Gary Snyder, descubre el budismo y los pasos que da ascendiendo una montaña son constantes metáforas hacia el encuentro del Dharma, la rueda de la verdad budista que todo hombre puede hacer consciente. Era un camino espiritual desconocido en Occidente, una puerta que abrió a un conocimiento que hoy vemos mercantilizado en los gimnasios de Yoga y las visitas del Dalai Lama. Kerouac profetiza una revolución de las mochilas, miles y hasta millones de jóvenes con mochilas y subiendo a las montañas a rezar, todos ellos lunáticos zen que andan escribiendo poemas que surgen de sus cabezas sin motivo y siendo amables y realizando actos extraños que proporcionan visiones de libertad eterna a todo el mundo y a todas las criaturas vivas.

Esta nueva forma de vida exigía una nueva forma de escribir, más espontánea, sin caer en juegos intelectuales. Kerouac escribió este libro en 1958, en apenas once días.

Vagabundos del Dharma negándose a seguir la demanda general de la producción de que consuman y, por tanto, de que trabajes para tener el privilegio de consumir toda esa mierda que en realidad no necesitan y que siempre termina en el cubo de la basura una semana después. "

Estoy leyéndolo actualmente y es lectura recomendada mía:
Como dice Kerouac citando del SUTRA DEL DIAMANTE (El Sutra de la Perfección de la Sabiduría del Diamante que Corta a Través de la Ilusión (sutra de la percepción)" :

"Practica la caridad sin tener en la mente idea alguna acerca de la caridad, pues la caridad, después de todo, sólo es una palabra."

Si alguien puede encontrar el camino de salida de la actual situación del ser humano, son los humildes, los que hoy son locos, pueden ser lúcidos. El delirio, el sentido común.

lunes, 20 de diciembre de 2010

EL BOSQUE BLANCO - Para mí hacer una película es vivir - Antonioni

Hace mucho frío. Lo sé, lo veo en los otros. El hielo penetraría en mis huesos si lo dejara pasar, es decir, si me distrajera. Pero tengo demasiado que hacer. No es que tenga cosas precisas que hacer, al contrario, no hago absolutamente nada, o sea, si alguien me ve piensa precisamente esto. Pero no es verdad. Estoy observando el bosque que poco a poco se vuelve blanco.

viernes, 17 de diciembre de 2010

ESCRITURA VIII - La mirada de la víctima

Vivimos en tiempos viles. Nadie se atreve a decir lo que tiene valor y lo que no. Nuestras sociedades se rigen por valores erróneos, cada uno de nosotros lo hace y no por ignorancia aunque no sería excusa. La democracia significa: Haz lo que suceda.
Es hora de que las víctimas nos miren, son las que verdaderamente nos ven.
Surge otro gran tema en Picnic en la carretera: La mirada de la víctima. Es decir, que aparece la cuestión de la visibilidad, pero no se trata de que nosotros le demos la visibilidad a la víctima, sino de que ella nos haga visibles, nos represente tal y como nos ve, porque ellas nos ven.